Desde que empezó Internet, no era raro recibir correos con virus en archivos adjuntos, que, en su mayoría, eran burdas imitaciones de correos legítimos provenientes de entidades oficiales, como bancos, empresas de transporte, etc., pero que estaban escritos con faltas de ortografía.
Ahora, desde hace unos años, por todo el mundo se están recibiendo correos con archivos adjuntos falsos que, perfeccionando estas técnicas de ingeniería social, ahora copian la dirección del correo remitente y lo ponen como nombre del remitente, además de copiar el cuerpo del mensaje a fin de engañar al usuario y confiar en el archivo adjunto (normalmente un word con macros maliciosas). Debido a la novedad de este formato, está atravesando las barreras de los antivirus y propagándose por una gran cantidad de equipos a una velocidad de vértigo. Sin embargo, los correos falsos de antes y ahora tienen un denominador común, se están enviando desde direcciones de correo distintas a las del supuesto remitente, así que observe este dato con atención.
Leer más